¿Es mejor el concentrador o el oxígeno portátil?

Publicado en1 Año hace por
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¿Es mejor el concentrador o el oxígeno portátil? Esta es una de las preguntas más comunes entre los pacientes en oxígenoterapia. La respuesta no es sencilla, pero es posible remarcar las diferencias entre los dos sistemas de suministrar oxígeno terapeutico fuera del hogar, y hacer una propria evaluación.

Ante todo hay que aclarar que es lo que llamamos oxígeno portátil y concentrador. En el primer caso se trata del clásico aparato que te proporciona la seguridad social en el momento que tienes que recibir oxigenoterapia. Los usuarios suelen llamar el oxígeno portátil mochila, cilindro o bombona portátil y existen diferentes modelos y tipos, pero todos acomunados por el modo de recarga. Se trata de contenedores de oxígeno liquido que tienen que rellenarse desde un tanque nodriza presente en el hogar del usuario.

En el segundo caso tenemos un dispositivo que no necesita ser recargado porque el concentrador de oxígeno extrae y concentra el oxígeno naturalmente contenido en el aire que respiramos. Veamos entonces las principales diferencia entre los dos sistemas.

 

Indice

 

Modo de suministro de oxígeno

La principal diferencia entre el concentrador de oxígeno portátil y el tanque de oxígeno líquido es el tipo de suministro. El concentrador solo suministra oxígeno cuando el paciente está inhalando, o sea cuando realmente lo necesita, mientras que deja de hacerlo cuando el paciente está exhalando. Este tipo de suministro discontinuo se define como flujo pulsado y representa una mejora respecto al flujo continuo.


Al contrario, la bombona de oxígeno suministra de forma continua el flujo de oxígeno, tanto durante la fase de inspiración que durante la fase de espiración. Por esta razón, la mayor parte del oxígeno presente en el cilindro (aproximadamente 3/4 del contenido) se suministra sin ningún tipo de utilidad, sin duda, un gran desperdicio en tiempos de crisis.

A parte esto, el flujo continuo del oxígeno portátil, que es a bajo contenido de agua, contrasta con la natural acción humectante del aire exhalada, que se encarga de mantener húmedas las fosas nasales. Por este motivo los pacientes que usan una mochila de oxígeno portátil suelen sufrir de sequedad nasal y frecuentes irritaciones.

De los dos ajustes de oxígeno, el flujo pulsado es mucho más eficiente. Los concentradores portátiles con flujo pulsado están diseñados para personas con un estilo de vida activo o en constante cambio, que requieren la máxima libertad. Todavía este tipo de suministro se recomienda para pacientes con un bajo requerimiento de oxígeno, hasta 2 - 3 LPM (litros por minuto). Para flujos mayores es aún preferible el uso del oxígeno líquido y de la mochila de oxígeno.

 

Función rehabilitadora de los concentradores de oxígeno

 

Rehabilitación pulmonar

 

Gracias a la administración de oxígeno con flujo pulsado, los concentradores portátiles permiten una mayor rehabilitación y por lo tanto una mejora general del sistema respiratorio. En lo específico visto que el oxígeno es suministrado solo por cánula nasal, y solo durante la inhalación, el paciente no puede usar la boca como compensación para oxigenar los pulmones.

Por lo contrario, con el oxígeno líquido en bombona, el flujo es continuo y durante la exhalación gran parte del oxígeno escapa por la nariz. Por este motivo es posible respirar con la boca abierta, gracias a la corriente de oxígeno en exceso que se derrama alrededor del rostro, tanto con la cánula nasal que con la máscara facial.

Aunque pueda parecer extraño, obligarse a respirar solo con la nariz permite lograr una mayor eficiencia en la respiración y por lo tanto una mejor saturación de oxígeno en la sangre. Por este motivo no es raro que pacientes que suelen respirar por la boca logren reducir la necesidad de oxígeno de 1 - 2 l / min cuando pasan del oxígeno líquido al concentrador portátil.

 

El temor de quedarse sin oxígeno

 

Falta de oxígeno

 

Uno de los mayores temores de los que siguen la oxigenoterapia es quedarse sin oxígeno: de hecho una bombona de oxígeno se vacía regularmente y necesita un servicio de recarga o reemplazo permanente para garantizar la terapia al paciente. A menudo el servicio que trae el oxígeno al hogar no es tan eficiente, y los pacientes viven con el ansia constante de tener que conseguir el oxígeno por tiempo antes de que termine.

Aún más grande es el temor de quedarse sin oxígeno cuando se sale a la calle con la sola mochila, visto que su autonomía está limitada en el tiempo y es a menudo menos de lo esperado. Además la bombona solo puede recargarse conectándola al tanque nodriza presente en el hogar y, por esta misma razón, muchos pacientes prefieren quedarse en casa o salir por breves periodos de tiempo para evitar este problema.

El ansia provocada por el temor de quedarse sin oxígeno desemboca frecuentemente en un estado de depresión y aislamiento social que a menudo empeoran las condiciones de enfermedades como la EPOC. Por lo tanto es muy importante que, si sufres de enfermedad pulmonar, trates de mantener una vida activa y conservar tus viejas costumbres.

En este sentido el concentrador de oxígeno te puede ayudar concretamente porque tiene la capacidad de recargar la batería y ser usado en cualquier lugar donde haya una toma de corriente (incluso la de 12V del automóvil). Por contra los concentradores son dispositivos eléctricos y, como tales, son más complejos respecto a una simple bombona de oxígeno; estos pueden sufrir averías o bloques y dejar de funcionar sin previo aviso.

Aunque la última generación de concentradores (como el Inogen One) son particularmente seguros y fiables, es un buen hábito tener en casa un sistema de reserva de oxígeno líquido en caso de necesidad. De hecho muchos usuarios mantienen el sistema de oxígeno de la seguridad social con este propósito, pero usan el concentrador a la hora de salir de casa, por la mayor autonomía y libertad que les proporciona.

 

El peso reducido del concentrador

Otro aspecto importante que hay que considerar cuando se elige entre concentradores de oxígeno y el clásico oxígeno portátil es el peso, considerando que una bombona pesa un promedio de 3-4 kg o más cuando está completamente llena de oxígeno líquido. Los concentradores de oxígeno portátiles modernos son verdaderos pesos pluma: basta solo pensar en el concentrador Inogen One G4 que pesa solo 1,27 kg (de hecho, es actualmente el concentrador más ligero del mundo).

Sin duda hay que considerar también que la misma batería a menudo afecta el peso: con una batería de mayor duración la autonomía será mayor, pero también el peso que transportar. Por ejemplo, el concentrador Inogen One G3 con batería de 8 celdas tiene una autonomía alrededor de 4 horas y un peso de 2,2 Kg, pero para duplicar la autonomía se debe utilizar una batería de 16 celdas y el peso total del dispositivo aumenta hasta 2,7 Kg.

 

Conclusiones

En los pacientes que se sienten fuertemente limitados en su diario, el concentrador de oxígeno portátil es la única manera de disfrutar de una vida normal. Tanto en términos clínicos que en términos psicológicos el concentrador es la solución que permite cambiar radicalmente tu vida. Sin embargo, incluso para personas que no necesitan de una gran movilidad, el concentrador de oxígeno portátil o estacionario es una solución óptima: con este aparato es seguro que nunca te quedarás sin oxígeno.

En este sentido es importante consultar con el propio médico la posibilidad de usar un concentrador en lugar del oxígeno líquido y, para darse cuenta de la gran diferencia que existe entre los dos sistemas, efectúa la prueba gratuita de siete días.

 

Prueba concentrador de oxígeno

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